Bakuchiol, ¿Es realmente la alternativa al Retinol?

Si estás leyendo esto, probablemente seas uno de esos usuarios a los que el retinol no sentó muy bien en tu piel, te hayan explicado que hay una alternativa y quieras saber de qué se trata.

En efecto, si es éste tu caso, te han informado medianamente bien, déjame que yo acabe lo que alguien empezó.

Después de investigar a fondo todo lo que me faltaba por saber sobre este ingrediente natural, he descubierto otros aspectos interesantes que te explico a continuación.

Qué es el bakuchiol?

El Bakuchiol es un extracto vegano (de origen vegetal) procedente de la planta Psoralea corylifolia, o también denominada Babchi.

Comúnmente se le denomina la alternativa natural al retinol, aunque realmente no tienen parecido en su estructura molecular pero sí en sus resultados siendo este tolerado por un mayor número de tipos de piel.

Unos estudios recientes han decretado que el Bakuchiol puede reducir líneas finas y arrugas, reduce y protege el daño creado por factores medioambientales y es despigmentante, es decir, reduce manchas.

Debido a esto, es cuándo hemos empezado a verlo comercializado en productos tópicos y, la verdad, es que es todo un descubrimiento.

¿Qué es mejor, el Bakuchiol o el Retinol?

Cómo te he comentado en el apartado anterior, comúnmente se conoce al Bakuchiol cómo la alternativa al Retinol, ya que combaten los mismos signos de envejecimiento, diferenciando entre ambos los siguientes puntos:

  • El Bakuchiol siempre es de origen vegano (su origen nunca provendrá de animales) en cambio, existen Retinoides que no lo son.
  • Otra de las grandes diferencias (y tal vez la más importante) que te ofrece el Bakuchiol es que calma tu piel, sin embargo, el Retinol está más predispuesto a irritártela.

Otra de las aplicaciones y que no muchas personas saben, es que puedes utilizar en combinación ambos productos ya que se pueden asolapar perfectamente y el Bakuchiol permitirá calmar tu piel del efecto abrasivo del Retinol ya que éste, estabiliza la Vitamina A, es decir los Retinoides.

Otra de las características que incitan a su uso y, bajo mi punto de vista es un error, es que en muchos lugares se puede leer que, a diferencia también del Retinol, se puede utilizar mientras dura el embarazo y/ o la lactancia, aunque es cierto que la diferencia química entre los dos productos da lugar a tener muchas más esperanzas en el Bakuchiol, lo cierto es que no he podido encontrar ningún estudio que así lo demuestre.

Por lo tanto, sigue la pauta que siempre recomiendo, está bien informarse, investigar e indagar, pero, antes de probar nada que puedas sospechar si es apto o no para ti, consulta a un profesional, pide hora con tu dermatólog@ y él o ella te sacará de dudas.

¿Qué propiedades tiene el Bakuchiol?

Sus mayores puntos de actuación son:

  • Antioxidante, es decir, te previenen de los daños medioambientales y producidos por el propio deterioro de tu piel que, a su vez, es el principal motivo por el cual tu piel envejece.
  • Regenerativo, al igual que el retinol, estimula la producción de colágeno de tu piel, de manera que combate las arrugas, la flacidez y las manchas.
  • Afina la textura, gracias al poder regenerativo que aporta a la piel.
  • Calmante, gracias a esta propiedad, también es útil para personas propensas a padecer acné.

¿Cómo incluir Bakuchiol en tu rutina facial?

La mejor forma de incluirlo en tu rutina facial es mediante los sérums, (si quieres descubrir más, haz clic aquí) ya que al ser menos densos que las cremas, penetran mejor las capas de tu piel.

Pueden ser en base acuosa, o más bien oleosa, cuánto más seca sea tu piel, más recomendable es que esté en formato oleoso para que le aporte más hidratación y nutrición.

El factor más importante a tener en cuanta a la hora de adquirir un producto con este principio activo es fijarse en la concentración del mismo, entre un 0,5 y un 2% suele ser suficiente para poder ver resultados tras varias semanas de uso.

Siempre debe aplicarse con el rostro limpio y, si el formato es el anteriormente indicado, debe aplicarse justo antes del humectante y después de la limpieza o el tónico.

Si te decides por las cremas, debes aplicártela después del sérum y antes de la protección solar durante el día o cómo último paso de tu rutina facial de noche. Si tienes dudas sobre estos pasos, te sugiero que visites este artículo dónde lo explico mejor detallado.

Por último, si lo aplicas en tu rutina de día, no olvides utilizar un protector solar de amplio espectro (30 SPF o más) al finalizarla. Aunque el bakuchiol no es sensible a la luz solar, es de vital importancia prevenirse del Sol para potenciar y mantener los efectos de todo producto antienvejecimiento además de prevenir el daño que puede provocar en tu piel.

Para despedirme.

Espero haberte podido ayudar en tus inquietudes, si necesitas preguntarme algo, no dudes en ponerte en contacto conmigo y, cómo siempre…

¡Salud para tu piel!

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